Desde la Fundación Naturaleza y Hombre, y dentro del marco del proyecto LIFE Anillo Verde, se ha llevado a cabo la restauración ecológica de una de las parcelas de las instalaciones de la empresa ENSA, cumpliéndose así uno de los objetivos del programa como es la implicación de entidades en la conservación de la naturaleza.

Esta actuación, a su vez, se enmarca dentro del Plan de Transición Ecológica de ENSA, con el que la compañía se compromete a participar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados en el horizonte de la Agenda 2030. Entre los ámbitos de actuación de la empresa se incluye el objetivo específico de protección de la biodiversidad.

Precisamente, actuar para preservar la biodiversidad del entono de las instalaciones de la compañía y ayudar a restaurar los ecosistemas es uno de los principios que rigen la política ambiental de ENSA, cuya sede social de la empresa está ubicada en Maliaño, en un entorno de gran valor natural al sur de la Bahía de Santander en el estuario de la Ría del Carmen catalogado como Área Importante para la Conservación de las Aves (IBA), próxima a las Marismas Blancas,reserva ornitológica por SEO/BirdLife.

El proyecto de la Fundación Naturaleza y Hombre en el que ha colaborado ENSA ha sido planteado desde un punto de vista ecológico con el objetivo, por un lado, de mejorar la integración paisajística de la fábrica en su entorno, y por otro, fomentar la biodiversidad así como dar uso y poner en valor el potencial de un área verde de la empresa.

La actuación incluye la instalación de dos jardines ecológicos en los que se han plantado especies aromáticas atractivas para los insectos, con el objetivo final de atraer la presencia de presa para aves insectívoras. Esta colaboración llevada a cabo entre FNyH y ENSA permite tanto mejorar la biodiversidad como contribuir al control y eliminación de la avispa asiática (Vespa velutina). Para reforzar esta medida se ha instalado un hotel de insectos en uno de los jardines ecológicos. Además, de forma complementaria a estas medidas de fomento de la biodiversidad se han colocado dos cajas nido para pájaros y se ha instalado una rocalla en mitad de la parcela, con el objetivo de fomentar la presencia de reptiles y anfibios.

La acción también ha incluido el diseño de un camino que recorre la parcela y permite la observación más cercana de los árboles y arbustos autóctonos plantados, especies que se seleccionaron en base a las condiciones del suelo y a la cercanía de la Ría del Carmen. Finalmente, se ha dotado a la zona con cartelería interpretativa que permite conocer mejor las nuevas especies plantadas así como entender las medidas de conservación y de fomento de la biodiversidad adoptadas en el entorno.