La Fundación Naturaleza y Hombre lleva meses trabajando en este espacio, incluido en el inventario de áreas degradadas de Villaescusa, dentro del marco del proyecto LIFE Anillo Verde de la Bahía de Santander: conectando la naturaleza y la ciudad. El objetivo de los trabajos es detener la degradación y la pérdida de biodiversidad de este espacio de alto valor ecológico, y acondicionarlo para el uso y disfrute del público. Los trabajos incluyen la eliminación de más de 21 hectáreas de especies exóticas invasoras que se encontraban dominando gran parte del espacio y habían conseguido desplazar considerablemente a la vegetación autóctona. Estas zonas, antes ocupadas por especies exóticas invasoras, se están transformando en ecosistemas propios de la zona del entorno de la bahía de Santander, representados por bosques mixtos, bosque de ribera y humedales.

Se ha llevado a cabo la regeneración de la ribera, donde se han eliminado casi 2 hectáreas EEI (plumero y falsa acacia) que han sido sustituidas por plantaciones de especies autóctonas de ribera (abedul, aliso, laurel, arraclán, encina, madroño, aladierno, cornejo, sauce).

En la zona que limita con la S30 se han eliminado más de 7 hectáreas de plumero (Cortaderia selloana) que ocupaban la zona con una densidad muy alta. A continuación se ha procedido a la realización de plantaciones de sustitución con especies autóctonas (abedul, aliso, laurel, arraclán, encina, madroño, aladierno, cornejo, sauce), que impedirán que el plumero vuelva a extenderse. La fundación hace un seguimiento regular y exhaustivo de la evolución de estas plantaciones así como de las EEI, con el fin de evitar posibles rebrotes.

Al sur de la ría existía una zona de alta densidad de falsa acacia (Robinia pseudoacacia), especie objetivo del Plan Estratégico regional de gestión y control de Especies Exóticas Invasoras del Gobierno de Cantabria. Por sus atributos ecofisiológicos, esta especie es muy peligrosa para los ecosistemas naturales, sobre todo forestales, invadiendo claros de bosques, y provocando el desplazamiento de la flora autóctona. En la Ría de Solía se encontraba invadiendo un espacio antes ocupado por un humedal artificial donde su expansión había llegado a una densidad tal, que había desplazado casi totalmente a la flora autóctona. Por esta razón, se ha eliminado y se va a proceder a las labores necesarias para la restauración del humedal y la reforestación con planta autóctona.